viernes, 1 de febrero de 2008

Derecho a la fe, al amor y a la esperanza


LA COLUMNA DE JOSÉ CARLOS MOLINA BECERRA(1)

Después de transcurridas las elecciones del pasado 28 de octubre de 2007, el pueblo se concentra de nuevo en sus actividades cotidianas; en este certamen político electoral, como siempre, se depositaron la fe y la esperanza de los guajiros (de nacimiento o por adopción) para que los gobernantes locales o departamentales contribuyan de manera positiva al desarrollo socioeconómico de la región.

Por mi parte, volví a mis labores académicas y jurídicas en mi condición de abogado. Los fines de semana regresé a las acostumbradas tertulias con mis amigos de siempre y no faltó la reflexión de quienes, si bien es cierto, hemos estado al margen del arte de gobernar y administrar la cosa pública, nos asiste el derecho a la fe, al amor y a la esperanza por una Guajira mejor y posible. Por ello el debate se centró en esta ocasión sobre un tema específico, el cual me permitiré con el respeto de siempre, compartir con usted amable lector: la falta de una política gubernamental sobre el tema del comercio en La Guajira y de Maicao en particular.

Los habitantes de La Guajira en la parte norte y central hemos tenido una profunda vocación a la actividad comercial, convirtiéndose en el principal renglón de nuestra economía. Desde nuestra existencia como pueblo, hemos vivido de esa actividad, pasando por épocas de bonanza y de crisis. Los comerciantes nunca han tenido una organización sólida que sea capaz de unirlos. Sólo en momentos de crisis, por estricta necesidad de supervivencia, se reúnen y de manera reactiva se defienden a como dé lugar. Qué bueno sería que lo hicieran en momentos de relativa calma de la actividad comercial.

Al respecto, vale la pena preguntarse: ¿Cuál ha sido el papel del Gobierno Departamental o Municipal en procura de establecer una estrategia para consolidar y/o reglamentar la actividad comercial?

Sobre ese interrogante hay que decir, en honor a la verdad, que se han limitado a ofrecer un acompañamiento en épocas de crisis, cuando el gobierno Nacional aprieta por los temas aduaneros y cambiarios. En este contexto, surge otra pregunta, ¿Será que no vale la pena que el Departamento y el Municipio asuman el tema del comercio como una política gubernamental (Política de Estado) y en forma planificada se regule y proyecte esa actividad?

La verdad es que siempre los candidatos en campaña anuncian dar prioridad al tema en cuestión, pero nunca lo asumen en el gobierno. Por ello hacemos, desde esta tribuna pública, un llamado al nuevo Gobierno departamental y al municipal de Maicao, para que implementen una oficina que se dedique exclusivamente a la planificación del tema comercial, que interactúe con el gobierno central y sea protagonista de primer orden.

Para que este organismo no se convierta en un ente burocrático, paquidérmico e inoperante, es necesario establecer que los funcionarios que lleguen a ocupar los cargos, deban contar con el perfil (técnicos especialistas, gerentes) y ser escogidos por concurso de méritos;. Sólo así tendremos grandes posibilidades de éxitos y la Guajira estará consolidando su actividad comercial.

Seguramente se estará preguntando usted, amable lector, ¿De donde saldrán los recursos económicos, para implementar la oficina, pagar empleados, acondicionarla tecnológicamente y tener todo lo necesario para que este ente funcione de manera competente? La respuesta es la siguiente: con recursos provenientes del FONDEG. Expliquemos de manera breve qué es y cómo funciona.

El FONDEG es el Fondo de Desarrollo para La Guajira, creado en virtud del artículo 19 de la Ley 677 de 2001, reglamentada por el decreto 611 del año 2002. Es una cuenta especial, sin personería jurídica, adscrita al Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Este fondo está encargado de administrar los recursos provenientes del impuesto de ingreso a la mercancía, el cual es manejado en el departamento de La Guajira por comité o Consejo Superior, integrado por un (1) delegado del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, un (1) delegado de la Contraloría General de la República, el Gobernador del Departamento de la Guajira, los Alcaldes de los Municipios de Maicao, Uribia y Manaure, un representante de los comerciantes y un representante de los indígenas de la región.

El representante de los Comerciantes de la región es elegido por la Cámara de Comercio del Departamento.

El Decreto 611 del año 2002, señala que el representante de los indígenas deben ser designado conforme a sus usos y costumbres; estos se designarán por períodos de un año. El Consejo Superior contará con una Presidencia y una Secretaria Técnica. La Presidencia del Consejo será ejercida por el delegado del Ministerio de Hacienda y Crédito Público; el Secretario Técnico será el Gobernador del Departamento de la Guajira.

Este Fondo cuenta con los recursos necesarios para implementar de manera eficiente y dinámica la oficina que proponemos, la cual debería funcionar en Maicao, por razones obvias.

Está abierto el debate, Dios permita que los nuevos gobernantes lo lideren.

Este pueblo tiene el derecho a la fe, al amor y a la esperanza de una Guajira mejor y posible.


(1)Abogado Especialista en Derecho Laboral y Relación Industrial y Diplomado en Derecho Político. Docente catedrático de Universidad de La Guajira, extensión Maicao, y la Universidad San Martín sede Maicao.

1 comentario:

Samuel Lanao Robles dijo...

Desde mi punto de vista habría que mirar muy bien que los recursos que se tomen del FONDEG para este propósito, no sean para destinarlos a gastos de funcionamiento, debido a que hay una prohibición legal en la ley 677 en ese sentido. Los gastos que se pueden hacer con estos dineros se deben enmarcar dentro de los gastos considerados de inversión social, de no ser así, se incurriría en conductas que pueden ser sancionadas penal y disciplinariamente.

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