viernes, 16 de mayo de 2008

Necesitamos baños públicos

Por: Ramiro Choles Andrade
En todo momento la comunidad maicaera, ha tenido para con sus burgomaestres de turno, actitudes de consideración, fe y esperanza; como también de extremo conformismo.

Las inquietudes que se anidan en el ambiente, bien pueden recepcionarse y analizarse venga de donde vinieren y se pueda dar en el clavo, con mínimas posibilidades de error.

Lo vertiginoso del tiempo nos llama a entender que nos estamos aproximando al primer centenario, y éste hecho nos llama sin excepción a mayores compromisos. Dejarle a las nuevas generaciones pautas y ejemplo para que sepan valorar y superarnos hasta donde sea posible.
Hasta la fecha son muy pocas las obras redentoras que podemos mostrar.
El nuevo hospital, parece ser lo más rescatable; en donde el Dr. José Octaviano Liñan Murgas, nos dio una gran lección: Pensar en grande, como alternativa de sacarle al presente, las mieles y leches para un porvenir luminoso.

Nos hace falta mayor cohesión, pertenencia y organización. Se ha perdido mucho tiempo descifrando: Quién fue primero, el gallo o la gallina? Mientras que nuestros vecinos estaban cogiendo al toro por los cachos, como es el caso de Albania.

Da tristeza y vergüenza, que desde las cercanías del Templo San José y otros lugares céntricos, comerciales y concurridos; el denominador común es una horrible pestilencia insoportable en grado sumo.

Llevando la cuenta todas las administraciones, desde cuando fue creada la municipalidad han sido orinadas sin consideración alguna, los chorros de orine pululan y avanzan torrencialmente.
Ya debe llegar la hora de instalar en sitios claves, una serie de baños sanitarios para que las gentes puedan realizar sus necesidades fisiológicas, con todas las de la ley.

Es hora oportuna para que se pongan en cintura, o se les dé su merecido tatequieto a los verriondos, a las múltiples y fantasmas empresas de transportes de pasajeros generadoras o causantes de éste gran problema por la gran cantidad de usuarios que movilizan, sin brindarles los servicios ya mencionados.

Frente al gran problema sanitario, de malos hábitos y falta de educación, hay que buscarle urgentemente la solución, Siempre la fortaleza de Maicao, ha sido el movimiento comercial y las gentes que nos visitan se llevan la peor impresión. La canción de Shakira; no ver, no oír ni sentir ; no puede seguir teniendo vigencia en estos lares.

¿Qué tal una masiva campaña gratuita, exclusiva a los prostáticos callejeros‘? Replantear los permisos a todas las empresas de transportes con despachos en el centro o en las cercanías tanto del mercado o del cementerio Central: Igual forma con los negocios donde se vendan toda clase de bebidas alcohólicas. Las llamadas bolsitas milagrosas que vuelan desde las colmenas, no sigan bautizando a los crédulos turistas que nos visitan.

Es peligroso seguir permitiendo la cultura de la orina a diestra y siniestra, ya que dentro del pensamiento del grupúsculo de los meones, puede creerse que aquí en Maicao, se puede hacer de todo; y por tanto, las autoridades nuestras, para ellos no alcanzan a valer ¡NI PIPÌ NI POPÒ .

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