sábado, 27 de septiembre de 2008

Riohacha en la Obra de Gabriel García Márquez - *

(Escritor Colombiano. Premio Nobel de Literatura en 1982. Sus Abuelos maternos eran de origen Guajiros (Riohacheros) e influyeron
notoriamente en la característica de su estilo literario).

· Mi madre debía pensar lo mismo del mar de Ciénaga, pues tan pronto como lo vio aparecer a la izquierda del coche, suspiró: -¡No hay mar como el de Riohacha! (Obra: “Vivir para Contarla” 2002).

· Vivía (tía Petra) en el cuarto contiguo a la oficina, donde más tarde estuvo la platería, y desarrolló una destreza mágica para manejarse en sus tinieblas sin ayuda de nadie… A veces cantaba en susurros para sí misma, y su voz podía confundirse con la de Mina, pero sus canciones eran distintas y más tristes. A alguien le oí decir que eran romanzas de Riohacha, pero sólo de adulto supe que en realidad las inventaba ella misma a medida que las cantaba. (Obra: “Vivir para Contarla” 2002).

· Mi mayor sorpresa, desde luego, fue la primera visión de Riohacha, la ciudad de arena y sal donde nació mi estirpe desde los tatarabuelos, donde mi abuela vio a la virgen de los Remedios apagar el horno con un soplo helado cuando el pan estaba a punto de quemársele, donde mi abuelo hizo sus guerras y sufrió prisión por un delito de amor, y donde fui concebido en la luna de miel de mis padres. (Obra: “Vivir para Contarla” 2002).

· Lo primero que notó la señora Prudencia Linero, cuando llegó al puerto de Nápoles, fue que tenía el mismo olor del puerto de Riohacha. (Obra: Doce Cuentos Peregrinos, “Diecisiete Ingleses Envenenados” 1992).

· Era tan consciente de lo que estaba haciendo, que me di cuenta que tenía que irme a viajar por el Magdalena, hasta Riohacha, hasta La Guajira. Era exactamente el camino contrario al recorrido por mi familia porque ellos eran guajiros, eran de Riohacha, y de La Guajira se vinieron a la zona bananera… era como el viaje de regreso… como el viaje a la semilla. (Obra: El Manifiesto. 1977).

· El Doctor Gastelblondo, más preocupado por las preocupaciones del enfermo que por sus enfermedades irredimibles, era el único que sabía hablarle con la verdad sin mortificarlo. “El mundo acabándose y usted pendiente de Riohacha”, le dijo. “Nunca soñamos con semejante honor”. La réplica fue inmediata: “De Riohacha depende la suerte del mundo”. (Obra: “El General en su Laberinto”. 1989).

· Sólo entonces descubrió que Amaranta Úrsula no era su hermana, sino su tía, y que Francis Drake había asaltado a Riohacha solamente para que ellos pudieran buscarse por los laberintos más intricados de la sangre, hasta engendrar el animal mitológico que había de poner término a la estirpe. (Obra: “Cien Años de Soledad”. 1967).

*Lecturas de los libros reseñados y del Libro “La Guajira en la Obra de Gabriel García Márquez” de Víctor Bravo Mendoza. Edición Gobernación de La Guajira (Dirección Técnica de Cultura y Juventud). Riohacha 2007. A los 80 años de su nacimiento."

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