miércoles, 17 de septiembre de 2008

El dividivi

Por: Enrique Herrera Barros

Esta bendita planta que es un arbusto que ha aguantado el embate de la fiera brisa norteña de La Guajira, que no se ha acabado, ni siquiera por la sierra eléctrica, que manejada por los indígenas, es mas peligrosa que una pelusa en un ojo, que ha llevado mas machete que ningún otro árbol que se respete, para hacer carbón, cuando la verdad es que su fruto marrón, que parece un riñón cuando está maduro es un excelente productor de extracto tánico que sirve para curtir pieles y para tinturar telas, aunque nuestros aborígenes lo utilizan para curar quemaduras y las amígdalas, esas dos glándulas que tenemos en la garganta y quien sabe para que nos la puso Dios en ese sitio, cuando ya teníamos otras dos mas abajo del ombligo.

Pero la vaina no es esa, sino que yo quiero que se reviva la tarea de recoger el fruto del dividivi, para darle trabajo a mas de mil indígenas wayuus, que cuando CURTIDIVI estuvo viva, trabajamos en ella, aunque muchos de nosotros los riohacheros, no supieron el por que se acabó la bendita PLANTA PRODUCTORA DEL EXTRACTO TÁNICO y que todavía muchos no saben lo que pasó, y la persona que hubiera podido contarlo se murió, Luís Pinedo Pichón, (q.e.p.d.) quien se llevó, a la tumba el secreto que le confiaron y contra el cual luchó por un buen rato, tratando de que no se muriera esta mole de acero níquel, que trajeron de Dinamarca y que se pagó en coronas, que era la plata que circulaba en ese país, pues aun el euro no existía, y era que la tal planta era una evaporadora de leche y que por lo tanto tenía un problema congénito, porque el dividivi, luego de procesado dejaba un residuo que era un bagazo y que no tenía por donde expulsarlo, y que luego de muchos líos, optaron por contratar un negro que media casi dos metros de alto y que con una mona de cinco libras, que tenía un mango de otro tanto de largo, la levantaban a golpes, para que las puertas de las tolvas que quedaban abajo abrieran, y botara el bagazo que quedaba y luego de una serie de tramojazos, que se escuchaban en todo Aujero, que es el sitio donde estaba la planta y donde hoy está el batallón Cartagena al fin abría la panza, y se desocupaba.

Fueron muchas las vicisitudes por la que pasaron Lucho Pinedo, Geño Ricciulli, (q.e.p.d.) el Dr. Díaz, un cachaco mas buena gente que el pan, cuando a Eduardo Abuchaibe (q.e.p.d.) se le ocurrió poner un pariente de auditor y ahí si fue Troya, porque no había papel que no se atrancara en su oficina, yo no recuerdo cual era el cargo que ostentaba Julio Calixto Romero, (q.e.p.d.) quien también sufrió los problemas que vivió la planta mencionada, a quien solo se le escuchaba decir, “pobre Guajira” hasta cuando a la tan mentada planta la vendieron por hierro viejo, cuando el IFI, que fue la entidad que le metió el macho-ruso a La Guajira decidió desmontarla antes de que Lucho Pinedo se volviera loco.

Y es que este engendro fue un negocio que hizo el IFI a través de un político de Bolívar con nombre de conquistador, Martín Alonso Pinzón quien fuera el personaje que armó este enredo.
La excusa que dieron para acabar con Curtidivi, fue que el extracto tenía mucho azúcar y que cortaba la acción del curtiente cuando se utilizaba, satanizando de paso nuestra noble planta, que solo se utiliza hoy, para hacer carbón, acabando de paso, con el cacareado medio ambiente tan de moda hoy día.

Concluimos que si COLCIENCIAS hace un estudio botánico de nuestra orgullosa planta del dividivi, y diseña una máquina productora del extracto tánico, no solo tendremos trabajo y comida sino que el festival que lleva su nombre tendrá asidero en nuestro territorio porque hoy para lo que se utiliza en ves de ser un blasón es un baldón, del cual nos arrepentiremos mas tarde.

Señor gobernador a UD. que le gustan las cosas grandes ahí le dejo, algo grande por hacer, ánimo que la lucha apenas comienza.

Pero abanderar esta lucha conllevará mil pleitos con el Ministerio de Medio Ambiente por lo que dice el venerable patriarca manizalita, Luis Prieto Ocampo, que donde ellos ven una cucaracha hay un desastre ecológico, a contrapelo de los chinos que las fritan y se las comen.

Montémonos en esta otra tarea que servirá para darle empleo a muchos de nuestros indígenas, y lo mejor de todo es que se puede montar en Uribia la capital indígena de Colombia donde el dividivi es silvestre, no se fumiga, no le cae plaga, no se lo comen los chivos, en fin en el todo es bueno.

Que dice Uribia mi pueblo, le jalan?

Hablen para que no se queden sin carne. Como decía el Negro Libre, cuando la vendía con música.

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