miércoles, 18 de febrero de 2009

Carta a un maicaero

Hola soy yo, sí aquella a quien llamas: “Patria chica mia”, “pampa querida” y el “ensueño de mi edad primera”; asi es como acostumbras a llamarme todos los 28 de junio, en algunas izadas de banderas y demas actos civicos que ahora mismo no recuerdo –bueno, al fin y al cabo ese no es el motivo por el que te escribo-, en todo caso solo quiero decirte lo cansada que estoy de recibir solo palabras de amor.

Comprendo que los tiempos han cambiando bastante ya no soy la rica y productiva de antes, si bien es cierto que los años no pasan en balde y como si fuera poco algunos de mis hijos, sí aquellos que se hacen llamar alcaldes y funcionarios publicos no es que me hayan colaborado mucho, pero bueno aun me queda la buena disposicion, mi lealtad y por supuesto mi amor incondicional hacia ti, solo deseo pedirte algo: sé más prudente con tus palabras, recuerda que he sido yo la que te he dado de comer en los momentos mas dificiles, soy yo la que con la ayuda de Dios me esfuerzo para que consigas cualquier marañita por ahí y soy yo quien te recibe con las manos abiertas y sin juzgarte cuando has fracaso aun cuando antes me hayas abandonado y decidido irte de mí.

Entonces ¿que es lo que pido de ti?, sino un poco de compasion, respeto y algo de amor, ahhh y algo extra pero no menos importante acompaña tus palabras de amor con actos, cuidame, manteme limpia, no pelees con tus hermanos, por el contrario amalos tal como te he amado a ti y me he gastado por ti.

Por último, quiero que sepas que siempre te he observado, he visto como vas cambiando, como vas progresando y te felicito pero recuerda nunca es sufiente.
Adiós, recibe esta carta de aquella que te ama en silencio pero que con sus obras te hace la persona mas feliz y alegre del mundo.
ANONIMA

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