lunes, 6 de octubre de 2008

¿Peculio o pecunio?

“Lo que más tiene que ayudar a combatir el diccionario es el neologismo por ignorancia para no caer en infantilidad, como la niña de Campoamor: inventando palabras nuevas por no saber las viejas todavía”. Ramón Menéndez Pidal

Por: Gustavo Múnera Bohórquez

Menuda confusión se tiene en ocasiones con los sustantivos peculio y pecunia, pues por algún misterio lingüístico el segundo de los citados parió a pecunio y tal paronimia lo convirtió en sinónimo del primero, con tal fuerza que ha llegado a reemplazarlo con pujos de corrección. Pero las cosas deben estar cada una en su lugar para precisión del idioma.

Peculio (del latín peculium), parece provenir de una voz relacionada con las prisiones, según el Diccionario Espasa-Calpe, ya que según su aserto, peculio es el dinero que poseen los presos en cartones o tarjetas. Este término pertenece propiamente a la jerga de instituciones penitenciarias, y le da el carácter de voz técnica, ya que en las penitenciarías se supone está restringida por ley la circulación de dinero en efectivo.

Entonces peculio es el dinero contante y sonante (y constante, en lo posible), en bonos o en bienes de cualquier tipo, que posee una persona. Según María Moliner en su Diccionario de Uso del Español, peculio originalmente son los bienes o caudal que el padre o el señor dejaban al hijo o al siervo para su uso o dinero o bienes de una persona (“eso lo he pagado yo de mi peculio”) e iguala metafóricamente peculio a bolsillo (“eso lo he pagado yo de mi bolsillo”). Nada habla del origen carcelario de la palabra.

Por otra parte, pecunia es el dinero o moneda como valor de cambio general, no como hacienda particular. Se trata de una palabra en uso desde principios del siglo XX, según el Diccionario de Argot Español de Luis Besses (1910), de la lengua jergal gitana, delincuente profesional y popular, como reza la obra. La pecunia constituye el objeto de estudio de la crematística, palabra y materia que apasionaba al inolvidable hacendista Alfonso Palacio Rudas, El Cofrade (1912-1996), uno de quienes aprendí a no tragar entero.

Por último, cabe mencionar la diferencia que el Diccionario Larousse hace entre los sinónimos crematística, que dice es voz usada preferiblemente para asuntos de alta economía, mientras que para los asuntos de monedas sueltas y de poca monta, se prefiere el uso de pecunia (moneda acuñada o fiduciaria). ¡Quién lo creyera, también en las palabras hay estratos! No existe para los lexicones de español el masculino pecunio y expresamente el Diccionario Panhispánico de Dudas lo descalifica como voz incorrecta. Expresa que proviene del adjetivo pecuniario (relativo a la moneda).

Por: Gustavo Múnera Bohórquez, MD.
CC No. 9.087.730 de Cartagena
e-mail: munerag@gmail.com

Conozca el Portafolio de Servicios de Alejandro Rutto Martínez
hit counter
hit counter

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante el articulo.

Anónimo dijo...

Interesante justo tenia la duda entre pecunio y peculio; puesto que yo hace un tiempo utilize la frace "Lo compre de mi propio peculio", sin embargo en ese momento me corrigieron, diciendome la palabra es pecunio.

Por ello busque en internet como esta bien dicho y por lo visto no hay perdedor, ambas hablan de dinero y segun tu artìculo mi frace concuerda mas con una frace anterior leida en esta pagina, por lo que llevo a la conclusion de que no me equivoque al decir PECULIO. Muchas gracias

Anónimo dijo...

Gracias por la informacion. A veces maltratamos demasiado el idioma por pura costumbre, sin conocer los argumentos que aqui bien han expresado

Ricardo Restrepo
Bogota Colombia

Raúl Brugés dijo...

Excelente artículo de mi buen amigo en el cual descubro cada día facetas diversas, gracias a Dios todas para bien. Soy usuario del término pecunio, con el cual en más de una ocasión me he podido librar de algunas situaciones embarazosas, al responder que "de mis males ando bien; de los bienes ando mal y mi pecunio es escaso". Mil gracias, Doctor Múnera por tan valioso aporte al conocimiento de nuestro rico idioma. Saludos a doña María Teresa.

Anónimo dijo...

Agradecido por conceptos siempre interesantes de comprender y aplicar, sin embargo, quisiera invitar al "Anónimo" que utilizó la frase "Lo compre de mi propio peculio"... al menos cambiar la palabra "frace" por la correcta que es "frase".
Saludos cordiales.

Cartácyrvs dijo...

Y es así que, gracias a esta clara explicación, se da por terminada la gran disputa entre un estudiante de derecho romano y otro de economía. El primero sostenía que el vocablo era "peculio", el segundo defendía "pecunio".
Ambos tenían razón pero desconocían la diferencia.

Anónimo dijo...

Para el anónimo veneciano: se escribe frase y no frace.

Sólo eso gracias tirifilos.

Dr. Donatelli.

Anónimo dijo...

Es frase y NO frace.

Gracias.