viernes, 24 de octubre de 2008

Obras son amores…Viuda y huérfanos de policía recibieron casa de la Chevron





Por: Francisco De La Hoz Sarmiento


Después de nueve años de que su esposo fuera asesinado por delincuentes en las carreteras de La Guajira y cuando ya veía esfumada cualquier posibilidad de recibir beneficios, tanto de La Policía Nacional, como de otras entidades particulares, Juliana Martínez Charris y sus tres hijos vieron como la vida les daba un vuelco, ya que ahora tenían una casa propia, lo cual era para los cuatro casi un milagro.

En un noviembre de 1.999, el entonces agente de la Policía Nacional, Ramiro Guarnizo Totena, quien había logrado evadir todos los peligros de la vida en sus 18 años de servicio a la institución, tomó un viaje equivocado porque aquel le conduciría a la muerte.

Cuando viajaba entre el sur y la capital, en el automotor se subieron varios delincuentes, que se tomaron por asalto el automotor y el Policía no pudo contralor los impulsos y la responsabilidad fue más grande: se quiso enfrentar a los hampones, quienes le dispararon acabando con su vida y de paso con las ilusiones de sus tres hijos, Rita, Ramiro y Ana Guarnizo Martínez, quienes cumplieron 17, 16 y 10 años respectivamente.

A esta mujer le han tocado sola muchas responsabilidades en la vida, pero sigue pensando que la policía no la abandona y se abraza con la suboficial Flor María Méndez. Entre tanto su hija mayor , Rita, sostuvo al agradecer a sus benefactores, que estaba segura que su padre nunca los había abandonado pese a su muerte y que estaba segura que desde el cielo seguía guiando sus vidas y ayudándoles en los momentos más difíciles.

Escogida entre muchas familias

Los Guarnizo Martínez, es la primera familia que obtiene este beneficio de solución e viviendas para viudas de la Policía Nacional. Fue a través de la fundación Corazón Verde, como fueron escogidos con el apoyo del comandante Carlos Alberto Suzunaga Quinchía y la Sargento Flor María Méndez.

La Chevron donó los recursos

Para lograr la adquisición de la vivienda se recurrió a los buenos oficios de la empresa Chevron Texas Petroleum Company y sus ejecutivos, Leopoldo Carvajal, gerente de operaciones y Hermelinda Arango, Superintendente del Distrito Guajira, quienes no vacilaron en aceptar la iniciativa y liberar los dineros.

La casa en donde viven ahora los Guarnizo Martínez, está localizada en la urbanización Iguaraya, sur occidente de Riohacha. Tiene todas las condiciones dignas para seres humanos y al parecer, el Policía Guarnizo siguió viendo desde el cielo a su familia, porque entusiasmados en la ceremonia de entrega de la casa, el director de Comfamiliar, empresa constructora y vendedora del inmueble y la misma Chevron, se hicieron otro compromiso, ampliar la casa para que estén mejor y dotarla de muebles y enseres

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