sábado, 10 de julio de 2010

Las Nuevas Campañas: El debate entre viejos estilos y nuevas alternativas

Por: Luis Pablo De Armas Blanco

Una vez pasado el debate presidencial, las baterías electorales se recargaron para enfrentar los comicios locales del próximo año. Recompuesto el congreso, definida la presidencia, el escenario local es, digamos, el reacomodo definitivo de las fuerzas electoreras que, especialmente en las regiones, pujan por el control político y administrativo del aparato estatal.

Resulta pertinente orientar el análisis en las expectativas que al parecer corresponden a sendas aspiraciones a cargos como alcaldías, que el departamento de la guajira, ya empiezan a asomar. Para el caso de Riohacha, además, se observa en las redes sociales, convocatorias a reflexionar y opinar sobre las características que debe tener el próximo o próxima gobernante municipal. A quince meses y algo más de las elecciones, se observan coqueteos de aspirantes, reuniones van y vienen, el ambiente se está calentando, dicen algunos; dinamizando, dicen otros.

Pero poco debate, pocos foros, poco encuentro social y escenarios de discusión sobre el futuro de la ciudad. Ya hay campañas, precandidaturas y candidaturas en marcha, al viejo estilo, pero poco de nuevas alternativas. Al respecto, es preciso considerar el momento histórico que vive la ciudad y que ella, testigo perenne de aciertos y desaciertos de sus hijos, invita a leer.

Es perfectamente posible e históricamente necesario plantear alternativas de campañas que: no obedezcan al guiño gubernamental, no sean el resultado de las conversaciones al calor de la vianda y su acompañante etílico, no se sustenten en que "el man es buena gente y saluda a todo el mundo", no definan la intención por los ceros a la derecha de las cuentas corrientes del aspirante y sus "amigos".. hoy Riohacha espera de sus hijos, unas candidaturas que debatan por ser la mejor propuesta, que apueste a un escenario de mediano y largo plazo, que defina un norte para la ciudad, mas allá de los gobiernos; que enmarque macro proyectos transversales en educación y desarrollo tecnológico; que defina una Marca Ciudad que nos haga sentir orgullosos de lo que somos y tenemos, pero especialmente, esperanzados en lo que podemos ser.

Hoy las expectativas de campaña están, a la vieja usanza, marcando territorio, respondiendo al viejo esquema. Es preciso convocar a todos aquellos sectores que están, seguramente ubicados en el alto número de abstencionistas, aquellos que cada cuatro años no salen a votar, seguramente porque no ven otra cosa, porque ven que será más de lo mismo.

El Ejemplo cartagenero, excelente demostración de mayoría de edad de la sociedad civil, seguramente no ha tenido el eco y replica porque no conviene a la clase política tradicional que se esparza, que se difunda. Ello rompe con el eterno estilo del sometimiento por desconocimiento, que lleva al desinterés social, caldo de cultivo para el sostenimiento de la clientela.

Las propuestas que no tiene éxito, son aquellas que no se atreven a formularse. Es el momento de plantear, de trabajarle, a una candidatura cuyo principal recurso sea el discurso, la propuesta, no el dinero. Es el momento de regresar al debate público, a la discusión de la idea, en vez de los "Negocios con los Líderes".

Es momento de darle valor al ciudadano: Una Persona, Un voto, como respuesta a la engañosa representación de personas que hábilmente utilizan al ciudadano en favor de sus intereses.

La historia lo dirá: hoy lo entendemos, el reto es ser capaces de afrontar, enfrentar y transformar.

Es esperanzador encontrar eco al respecto. Por ahí vamos. El paso que da inicio a la marcha, es más fuerte que el viento que intenta detenerla.


Luis Pablo De Armas Blanco
Docente catedrático
Universidad de La Guajira

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