sábado, 13 de febrero de 2010

El líder: un experto en el arte de promover, conmover y mover

Gandhi: Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad.

Por: Alejandro Rutto Martínez

Construir los puentes entre la actualidad que tenemos y el futuro que deseamos tener es parte de la responsabilidad de los dirigentes, los administradores y los líderes del mundo. Vivimos en un presente que conocemos o creemos conocer bien y con el cual estamos conformes hasta cierto grado pero parte de lo que conocemos es aquello que intensamente deseamos cambiar y transformar en una nueva realidad para llegar al futuro con posibilidades de disfrutarlo y vivir en el sin angustias ni afanes.
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La gran diferencia entre un administrador o un dirigente común consiste en que, en este presente del cual hablamos, los dirigentes saben que deben hacerse las cosas correctamente y conocen la mecánica para que se realicen por ellos mismos o a través de otras personas. El líder, el buen líder sabe exactamente las cosas que hay que hacer y conoce también como hacerlas y con quienes y como comprometer y motivar a las personas con las cuales tendrá que trabajar.
El líder se comportará como tal en relación con la realidad de su contexto y del buen puerto al cual desee acompañar a sus discípulos. En ese sentido, frente a la realidad, tiene los siguientes compromisos:

1. Ser un buen lector de la realidad: la realidad está ahí, delante de nosotros y se repite una y otra vez. Es tozuda como los hechos que la conforman y, en algunas ocasiones no hay quien sepa verla como realmente es. En algunos países, por ejemplo, están en mora de leer su realidad, su verdadera realidades, en asuntos tan sensibles como la pobreza y las condiciones de marginalidad de una buena parte de sus ciudadanos.

2. Saber interpretar la realidad: además de conocer lo que está pasando es importante saber el porqué y aprender a conocer las causas de ese porqué y no solo las causas coyunturales, es decir, los sucesos del momento, sino lo estructural, o sea los elementos que históricamente se han acumulado para conformar un fenómeno propio de la sociedad. Saber interpretar la realidad permite acumular una información valiosa e indispensable para conocerla y actuar sobre ella.

3. Explicar la realidad: y explicarla como es con el fin de abordarla desde sus diferentes aristas y de ésta manera emprender acciones que conlleven a encontrar soluciones adecuadas a los problemas encontrados. Es necesario conocer a fondo los detalles y saber mencionarlos con claridad, de esa manera se puede acceder al siguiente y definitivo paso en el cual se encontrarán los cambios que tanto9 prometen los líderes.

4. Transformar la realidad: Esta es la etapa definitiva. La realidad, una vez leída, interpretada, explicada y estudiada en todos sus aspectos, debe ser sometida a una transformación en aquellas áreas en que sea necesario hacerlo. Los procesos de cambio no pueden responder a iniciativas calenturientas y emocionales ni a dañinas improvisaciones que pueden terminar en la aplicación de recetas que sean algo así como un remedio peor que la enfermedad.

El liderazgo verdaderamente transformador promueve unos nuevos liderazgos y conmueve a las masas para que éstas sean capaces de moverse hacia la construcción de una realidad nueva y mejor para todos los ciudadanos. Todo esto, sustentado en un liderazgo verdaderamente inspirador.

Alejandro Rutto Martínez es un prestigioso periodista y escritor colombiano, vinculado como docente a varias universidades colombianas. Es autor de cuatro libros y coautor de otros tres en los que se aborda el tema del liderazgo, la ética y el Desarrollo Humano. Con frecuencia es invitadocomo conferencista a congresos, foros y otros eventos académicos. Póngase en contacto con él a través del corrreo alejandrorutto@gmail.com o llámelo al celular 300 8055526. Visite su página www.maicaoaldia.blogspot.com

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