miércoles, 20 de octubre de 2010

El señor del acordeón

Por: Hernán Baquero Bracho

“La gloria se alcanza en la paz más no en la guerra” Emilianito Zuleta

En el folclor vallenato han existido dos señores del acordeón: Nicolás Elías Mendoza Daza o “Colacho” ya fallecido y Emiliano Alcides Zuleta Díaz o “Emilianito”, quien gracias a su maestría de ejecutar bien el acordeón desde que era un pelao, llena de orgullo a su tierra villanuevera al ser el único en la historia de los grammys latinos, en el haber ganado dos veces el preciado galardón de talla internacional. Primero con su hermano Tomas Alfonso o “Poncho”, que fueron los primeros en llenar de regocijo a los seguidores de la música vallenata. Justo reconocimiento a la trayectoria de una dinastía que plantó la bandera de nuestra música en toda Colombia. Grammy que la academia con sede en Estados Unidos fue establecido gracias a la acuciosidad del investigador guajiro Félix Carrillo Hinojoza, quien logró que se plasmara en las grandes ligas de la música latinoamericana. Este hito histórico se dio en el mes de noviembre de 2006, donde “Poncho” y “Emilianito” se encontraban hinchados de emoción. Y por segunda ocasión “Emilianito” se alzó otra vez con el importante trofeo con el cantante Peter Manjarrez, donde interpretó la mayoría de los temas de la producción musical “Solo Clásicos”. Trabajo reconocido en el mes de noviembre del año 2008 por la academia de la música. Es el mayor orgullo para Villanueva que un músico de la talla de Emilianito Zuleta Díaz, representa para su tierra y que como haciendo eco al “Festival Cuna de Acordeones”, ratifica a nivel internacional que Villanueva es la cuna y exportadora de músicos de talla mundial. Su parábola vital se inicio en el año de 1969, cuando ganó como el primer rey aficionado del “Festival de la leyenda vallenta”, perteneciente a una institución musical; la llamada universidad del vallenato, la dinastía de los hermanos Zuleta. Nieto de la vieja Sara, inmortalizada por Escalona en un merengue del mismo nombre. Hijo del siempre recordado Emiliano Zuleta Baquero o el “viejo Mile” o el repentista mayor y de Carmen Díaz, personajes ambos de la vallenatologia. “Emilianito” como popularmente se le conoce, constituyó con su no menos célebre hermano “Poncho” (Tomas Alfonso Zuleta Díaz) uno de los tres conjuntos más famosos y respetados que se hayan dado jamás dentro de la música vallenta. Nació en Villanueva en el barrio San Luis el día 28 de diciembre en 1944; hizo sus estudios primarios en el Colegio Santo Tomas de Villanueva, del maestro Rafael Antonio Amaya, donde a muy temprana edad se fue aficionando al acordeón, bajo la influencia de su padre “Emiliano el Viejo”. El bachillerato lo hizo en el colegio Boyacá, de la ciudad de Tunja, donde dejó la semilla de la afición por la música vallenata entre los boyacenses. En dicha ciudad en el año de 1979 en medio de un homenaje multitudinario fue junto con “Poncho” condecorado por el gobierno departamental.


“Emilianito” Zuleta Díaz o el señor del acordeón o un acordeón Grammy como se le conoce últimamente, están sus manos mágicas, quien transformó la historia de la ejecución del acordeón tras las revoluciones de Luis Enrique Martínez, creador del estilo moderno, en el que el acordeón deja de ser simple acompañante de la letra y se vuelve protagonista de la canción y Alfredo Gutiérrez, revolucionario total, que vistió de smoking la música de acordeón para que accediera a otros escenarios más allá de las fincas y de la colita del patio de los patrones. Sin olvidar a Israel Romero Ospino, quien le dio caché a la música vallenata. Según Israel Romero Ospino, “el pollo Isra”, uno de los creadores del famoso e inmortalizado Binomio de Oro, y catalogado en su momento por la academia alemana como el mejor acordeonista del mundo y actual presidente de la fundación “Festival Cuna de Acordeones”, “Emilianito” es “el músico vallenato de mayor creatividad” y según el compositor e investigador villanuevero Julio Cesar Oñate Martínez, surge una escuela nueva en el vallenato que se caracteriza por “las pausas, los reposos previos, al lucimiento del acordeonero con su caudal de variaciones y lujos” y de esa escuela además de “Emilianito” figuran reyes vallenatos como Rafael Salas, Beto Villas , Julio Rojas, Freddy Sierra, entre otros. De igual manera el investigador y escritor Ariel Castillo afirma: “ a partir de “Emilianito” la ejecución del acordeón en el vallenato es otra: en adelante, los dedos que antes se atropellaban como potros desbocados por la hileras de la lira alemana, ahora se detienen y respiran y emprenden un raudo periplo en picada por el teclado, sin perder la armonía . Hoy por hoy, cuando se vive en el vallenato el comienzo de una nueva etapa de cambios liderados por la sombra inmortal de Juancho Rois y la inventiva interminable de Omar Geles, “Emilianito” es un clásico, un punto de referencia insoslayable y de respeto.

Es importante el reconocimiento a la vida artística de “Emilianito” Zuleta Díaz, “el gago de oro” , su otra faceta como es la de compositor, que la inicio también a temprana edad y que en año de 1985 se hizo merecedor al ganador de la canción inédita en el festival de la leyenda vallenata con el paseo “mi acordeón ”: mi acordeón ha sido mi vida/ mi acordeón ha sido mi alma/ si yo a ti te debo esta fama/ por eso que Dios te bendiga/ no me importa si me critican/ por quererte de esta manera/ si algún día yo tengo una pena/ solo mi acordeón me la quita/ no te olvidaré/ te lo juro yo/ te veneraré/ lo mismo que a Dios/ una estatua yo te levantare / allá en la plaza del Cacique Upar/ pa’ que todo aquel que suela pasar/ levante la frente y te pueda ver/ y un letrero grande te escribiré/ tu eres la gloria de Valledupar/. Y son tantas las canciones que siendo rey de reyes de la canción inédita en el “Festival de la leyenda vallenata”, muchas veces es ignorado en este aspecto, siendo unos de los mejores compositores con que cuenta nuestro folclor. El conjunto de las composiciones de “Emilianito” “terminan por dibujar el perfil total del compositor, las líneas completas de su rostro” o sino que lo diga composiciones de la talla de: Mi Hermano y yo, la Sangre Llama y aquella con que ganó en el valle: “Ninguno Responde Por Nadie”.

“Emilianito” merece todos los reconocimientos de la academia tanto de lo grammys como de la música vallenata y de los eruditos que escriben el folclor, para que en la historia quede plasmado lo que este juglar representó para esta música que enamora el alma, vence las penas e ilusiona la vida. Todavía tiene cuerda para rato, y con su hermano “Poncho” grabará próximamente un CD para la historia que vencerá todos lo records en ventas a nivel nacional e internacional y en este CD nos hará más felices y para cantar nuestras cuitas y emocionarnos con su música para que nuestra alma y nuestro corazón hallamos vivido los mejores momentos de ver un mundo más angelical y lleno de rosas en contraste a nuestro mundo real. “Que así sea! La Gloria te tiene un lugar privilegiado y la victoria un lugar conquistado”.