miércoles, 10 de marzo de 2010

Por la envoltura del regalo

Por: Paola Johana Martínez Ortíz


Recuerdo cuando era pequeña al recibir regalos siempre me gustaba cuando el empaque era muy lindo y grande, me imaginaba que igual que el exterior así era lo que tenía dentro; me entristecia cuando veía que era más grande la envoltura, porque lo que había en su interior era pequeño y no era como lo había calculado por su forma. Lo mismo nos pasa a menudo con las personas, ellas son regalos que la vida nos ha dado. Ya vienen envueltas, algunas en forma muy bella y otras de una manera menos atractiva.

Algunos han sido maltratados en el correo; otros llegan como "Entrega Especial"; algunos llegan envueltos, otros cerrados con gran rigidez. Pero la envoltura no es el regalo y es importante darse cuenta de esto. Es muy fácil equivocarse en este sentido, juzgando el contenido por el estuche.

A veces el regalo se abre con facilidad; otras se necesita la ayuda de otras personas. Tal vez es porque tiene miedo, quizá han sido heridas antes y no quieren ser lastimadas de nuevo. Pudo ser que alguna vez se abrieron y luego se descartaron. Quizá ahora se sienten más bien como "cosas" que como seres humanos.

Yo soy una persona. Como todas las demás personas también soy un regalo. Poseo una bondad que es sólo mía. Y sin embargo, algunas veces tengo miedo de mirar dentro de mi envoltura. Tal vez temo decepcionarme, quizá no confío en el que llevo dentro. Pudiera ser que en realidad nunca he aceptado el regalo que soy.

Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio de regalos. Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo. Somos obsequios de Dios unos para otros.


Es difícil pensar en ocasiones que aquel que me ha lastimado es también un regalo de Dios, pero si vemos la ofensa como una envoltura maltratada y no nos quedamos con ella, seguramente encontraremos un hermoso regalo, pues de cada suceso Dios nos tiene una enseñanza para crecer en su amor, en nuestra fe.

Nosotros mismos podemos tener una envoltura tan maltratada por el tiempo y/o las circunstancias, pero lo que llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro Creador, solo tendríamos que ver hacia adentro y estar listos para darnos... descubre en tu interior todos los dones con los que el Señor te conformó y sé el digno regalo para los que te necesitamos.




Agasajadas ediles y Juntas de Acción Comunal


Tomado del Informador:


Por Ernesto Acosta Solano

En el día iberoamericano de la mujer, la secretaria de Salud del municipio de Maicao, Angélica María Moscote Palacio, organizó un agasajo a este grupo de mujeres que trabajan por el fortalecimiento de este ente territorial.

El ágape tuvo lugar en la calle 20 con carrera 11 sectores del barrio San José, en donde las funcionarias de la administración, Nayibis Pacheco Zarate de participación comunitaria, en su intervención manifestó que durante el presente año se realizarán varias capacitaciones sobre legislación comunal, y que además se tendrán en cuenta para la concertación de los programas que redunden en desarrollo de sus barrios.

De otra parte, Angélica Moscote Palacio, consideró que la mujer comunal es el eje del desarrollo del municipio, por su dinámica de trabajo y porque son ellas las personas que cumplen una labor de control social a los servicios públicos domiciliarios.

Los líderes de la comunidad y las ediles, sacaron tiempo para la realización de juegos recreativos, dinámicas y la participación en los sorteos de regalos, al final de los festejos del Día Internacional de la Mujer, se ofreció un buffet para más de cien personas.

De otra parte, la misma administración este próximo jueves 11 de marzo, realizará un significativo programa para conmemorar el día internacional de la mujer maicaera, el cual contará con la participación de importantes conferencistas de la región Caribe, quienes enfocarán sus ponencias sobre la prevención de todo tipo de violencia contra la mujer.

El acto se llevará a cabo en las instalaciones del centro multisectorial del Sena, ubicado en la calle l6, salida a Riohacha. El brindis a la mujer lo realizará la gestora social del municipio, Yira Gómez Guerra.


martes, 9 de marzo de 2010

Política: El arte de gobernar

Arnold Toynbee: “El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por quienes sí se interesan”

Por: Blas Alfonso Núñez Tovar
Ingeniero Industrial
E-mail: blasalfonso7@hotmail.com
http://blasalfonso.blogspot.com/

“Yo no voy a votar pues no vivo de políticos” dijo un conductor local. A los pocos días estaba afectado y renegando porque un gobernante de otro país con una decisión política hizo que aumentara repentinamente el precio de la gasolina. Un ejemplo contundente que demuestra que los hechos políticos nos afectan a todos en algún momento.

La actitud de esta persona refleja el resentimiento y la aversión que tiene un sector de la población hacia la política. Un tema que, al igual que el de la religión, se ha convertido en un tabú para muchos; aunque ambos, influyen directa o indirectamente en el desarrollo de los pueblos, en nuestro estilo de vida, nuestras libertades y por ende en nuestra felicidad.

El hecho de no entender la importancia de la política está relacionado con diversas variables. En primer lugar los ciudadanos no visualizan el efecto benéfico materializado en el impacto social. Por otro lado, algunos tienen una percepción de invulnerabilidad a los efectos de la política; una especie de falsa independencia de la misma. Y, por último, la imagen negativa que se tiene de los políticos, llegando al extremo de satanizar la palabra política.

Establecer la diferencia entre política y politiquería es útil para contrarrestar la imagen negativa de la misma. La politiquería, según la definición de diccionario, consiste en hacer política de intrigas y bajezas (Encarta, 2007). Es un cúmulo de actos subterráneos que buscan el bien particular en detrimento del bien común. En contraste, la administración de los recursos públicos, de manera responsable, dónde prime el interés general, nos lleva a la definición clásica de política: El arte de gobernar.

Entender que todas las instituciones, organizaciones, asociaciones o grupos son susceptibles de ser infiltradas por individuos que actúan en contra de los objetivos preestablecidos, es el primer paso para no adoptar actitudes reaccionarias como no cumplir con el deber ciudadano de votar.

Usualmente, frente a una problemática, lo primero que hacemos es buscar culpables externos y no empezamos por realizar nuestra propia evaluación de responsabilidades. A las compañías se les exige responsabilidad social empresarial; pero eso lo hacen realidad las personas. Y en esta sociedad usualmente las personas no poseen lo que denomino responsabilidad social individual. Permítanme acuñar el término responsabilidad social individual para preguntarnos ¿A quién elegimos o dejamos de elegir? ¿Qué valores le inculca usted a los niños y jóvenes políticos del futuro?

Si la política es un arte no cualquiera puede ocupar cargos públicos pues ahí empiezan todos nuestros males de los cuales somos también responsables aunque no lo admitamos.

Politiquería. f. Acción y efecto de politiquear.
Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Politiquear Hacer política de intrigas y bajezas.
Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Roberto Enrique Pinda: apuntes biográficos

Por: Alejandro Rutto Martínez
.
Roberto Enrique Pineda Lengua nació en Chimichagua, departamento del Cesar, el 27 de noviembre de 1.945 en el hogar conformado por Heliécer Pineda Palomino y doña Cristina Lengua Amarís. De su señor padre, quien fue juez de la república y corresponsal de EL ESPECTADOR aprendió el amor a la lectura y a una profesión a la cual prácticamente le dedicaría toda su vida.

Después de culminar la secundaria siguió los consejos de doña Cristina quien le insistía una y otra vez: “Estudie para que sea alguien en la vida”. Se presentó a un instituto, terminó sus estudios y en 1.967 se trasladó a Venezuela en donde un familiar le había prometido conseguirle trabajo en esta área. Sin embargo, una vez en el vecino país se encontró que el prometido trabajo era en una Serviteca y no propiamente como contabilista sino como lavador de carros. No duró mucho tiempo allá antes de regresar de nuevo a su país. Llegó a Maicao en donde consiguió trabajo de contabilista en el colegio Gimnasio Girardot y como profesor de primaria en el Colegio Colombo Venezolano.

Comenzó 1.968 y por esos días Domingo Ocando, un empresario que deseaba agradecer a Maicao lo mucho que este pueblo le había dado, fundaba la emisora “Ondas de Maicao”, y estaba formando el equipo de locutores y periodistas que lo acompañaría en la singular aventura. Roberto se presentó ante el dueño de la emisora y tras superar las pruebas a la que fue sometido fue contratado con la condición de que sacara la licencia de locución lo más pronto posible. El propio Ocando le facilitaría los medios para gestionar este documento en Bogotá y, a su regreso, comenzó sus labores.

Como parte de su trabajo debió entrevistar a las candidatas del carnaval y con una de ellas tuvo una bella amistad que pasó a convertirse en noviazgo y luego en un matriminio para toda la vida. Aquella muchacha era Reina Murieles, quien sería la compañera de toda su vida y la madre de sus hijos, la fuente de su inspiración y de fortaleza para lo que sería una dilatada carrera en los medios.

De Ondas de Maicao pasó a la Radio de Barranquilla en donde estuvo en las más importantes emisoras de la época. Luego regresaría a Radio Península en Maicao y un poco después a Radio Reloj y Radio Guatapurí de Valledupar. Esporádicamente trabajó en Ondas de Riohacha y Radio Almirante de Riohacha.

Sin embargo Roberto tenía sus raíces y siempre regresaba a Maicao. En su retorno definitivo, luego de una nueva incursión por la radio barranquillera, fundó el noticiero de la emisora del Ejército Nacional y creó, dirigió y presentó un noticiero en el canal comunitario de televisión Telecosta en lo que sería, prácticamente, su única participación en un medio diferente a la radio.

A lo largo de su vida como periodista y hombre público Roberto fue cofundador del Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja de Maicao y trabajó al lado de voces que marcaron una época en la radio colombiana: Tulio Pizarro, Raúl Comas, Carlos Serrano, Julio César Campanella, Jorge Ochoa y Carlos serrano. Sin proponérselo creó también una escuela y un estilo de periodismo entre cuyos discípulos se encuentran Harvey Cuesta, Alcides Alfaro, Ernesto Acosta y Alejandro Rutto Martínez.

La voz de Roberto se apaga y sus ojos se cierran. También se dobla una de las páginas finales del libro de su vida pero comienzan a escribirse las primeras líneas del nuevo libro: el de la vida de Roberto pineda, como habitante de la leyenda y como protagonista de la historia, en la cual tiene un lugar muy especial.

lunes, 8 de marzo de 2010

Día de la mujer

Por: Alejandro Rutto Martínez
.
Permítanme en primer término decirme que no estoy de acuerdo en exaltar a la mujer como un ser bello que adorna los jardines del universo. No señor, me parece que esa concepción reduce a la mujer a un simple papel ornamental y la cosifica reduciéndola a ser un objeto bello y nada más. Por eso hoy me declaro admirador de todas las mujeres y no solo por su belleza.

Admiro a las que trabajan de sol a sol sin temor a la vida ni reparos al tiempo. A quienes siembran la semilla de la esperanza y cosechan el fruto de la vida. A quienes abren surcos de paz en el hemisferio de la pobreza o en el territorio de la abundancia.

A quienes no se rinden ante la evidencia del infortunio ni sucumben frente a la fuerza de la adversidad. A quienes aman a sus hijos aunque la humanidad los crucifique; a quienes meten las manos en el fuego para salvar la honra de los suyos; a quienes creen en la inocencia de aquel sobre el que recaen todos los dedos acusadores de la injusticia y la impiedad.

Admiro a las mujeres que en su vientre han concebido el valor perenne de la vida para prolongar la especie y poblar el mundo de la imaginación y el universo de las verdades. A quienes con sus manos frágiles o fuertes, grandes o pequeñas, lozanas o arrugadas, moldean como el alfarero de la sociedad a las nuevas generaciones de hombres y mujeres para que puedan complacerse con sed de vida y su ambición de conquistar lo mejor de su existencia.

Admiro a las que en su cotidiano accionar de trabajadoras sin receso transitan por nuestras calles ofreciendo los codiciados frutos del mar, o el pan recién salido del horno con aroma a tarde fresca o mañana tibia, o el dulce sabor de los enyucados y las “alegrías”. Las admiro porque su trabajo es riqueza y se constituye en símbolo de un país en constante búsqueda de su identidad.

Admiro a quienes en la paz del hogar se baten con el duro e interminable quehacer doméstico sin resignarse a arar en el desierto de la ingratitud y sin renunciar a la búsqueda de un amanecer matizado por los colores de la equidad; sin renegar de su tarea de joven hacendosa o matrona cumplidora de su deber. Admiro a las jóvenes de aquí y de allá que han sido impermeables a las propuestas de la indecencia y a la demoníaca seducción de las perversas tentaciones.

Admiro a las mujeres que nos dan nuevos ánimos con su presencia; a las que nos llevan en el corazón; a las que nacieron cuando sembramos nuestra vida en otros cuerpos; a las que nos escuchan con atención; a las que nos dieron a beber de sus pechos maternales en la aurora de nuestra existencia; a las que nos consuelan cuando una lágrima acompaña nuestro dolor.

De todas ellas, mujeres de verdad, con cuerpo y alma, sin retoques de publicistas ni maquillajes faranduleros; me declaro admirador.

Analytic