martes, 10 de noviembre de 2015

Se nos fue "El Tocayo"

Hernán Baquero Bracho

El viernes 06 de Noviembre fue una fecha triste y melancólica no solo para la familia Negrete Zuleta, sino para la comunidad villanuevera, ese día al momento de ir almorzar Paulo Antonio Negrete Barreto, conocido cariñosamente como “El Tocayo” sufrió un paro respiratorio que acabó con su vida en un santiamén, cual no sería la sorpresa de su hijo y sus hijas Eder Negrete Zuleta, reconocido periodista y comunicador social con quien su padre vivía desde hace muchas décadas, al quedar “El Tocayo” viudo y siempre contó con el apoyo incondicional de este buen hijo que se sentía orgulloso de su padre y lo expresaba a todo pulmón al pueblo villanuevero. Contaba con alegría las cuitas de su padre y lo que representó en vida este patriarca, quien dejó de existir a los 85 años de edad. 

¿Pero quién era “El Tocayo”? fue el peluquero y barbero demás de cinco generaciones villanueveras. El toca como le decíamos de manera cariñosa fue nuestro peluquero de muchos años. Un hombre alegre y bondadoso. Jugador y mamador de gallo y especialmente amigo incondicional de quienes fueron sus amigos y compadres. Lea también Suspiros del alma

Compadres de la talla de mi padre, de “Beto” Daza Mojica, Alberto Amaya Ramírez y pare de contar no solo de sus compadres sino de sus amistades y de la pelaera quienes fuimos sus clientes en tantos años, especialmente en la década de los 70, donde funciona hoy la empresa aguas del sur, allí en una casita de barro y de palma funcionó por muchos años su peluquería y tenía una costumbre de jugarse con sus amigos lo que llamaban “El Quieto” y cuando lo cogían infragante y estaba en plena faena motilando, más de uno quedaba trasquilao. Anécdotas de este personaje tan querido por el pueblo villanuevero que comprendía en esas calendas el Villanueva grande existen muchas y contarlas daría para más de diez cuartillas y que de seguro engalanaría a los lectores de la tierra cuna de acordeones. “El Tocayo” que era su nombre de pila, porque su nombre de ciudadano escasamente lo conocían sus familiares y allegados, fue también compadre ejemplar, que se sentía orgulloso de sus hijos y que por la vena de los Negrete y los Zuleta dio unos estandarte que han sido figuras en folclor vallenato: Jairo quien por muchos años fue uno de los coristas estrellas de los hermanos Zuleta, quienes son sus primos; Oscar quien ha grabado varias producciones musicales, hoy con el maestro Turco Gil, hace parte como instructor de esta gran academia y en la novela de Diomedes Díaz, representó nada más y nada menos que al “Viejo” Emiliano cuando Diomedes lo conoció, estando viviendo en Villanueva, Wilfran también músico, Augusto experto en sonido y Eder, reconocido periodista villanuevero, ex miembro del consejo directivo de la fundación cuna de acordeones y fundador propietario de la revista “La Viranga” de corte netamente folclórica y cultural. Además el padre de Jennys quien reside en Estados Unidos y por ello su sepelio se llevó a cabo el domingo 8 de Noviembre en la iglesia Santo Tomás de Villanueva. 

Además crio como a su hija a Beatriz de Dangond, quien con lágrimas en los ojos y tanta tristeza la embargaba el día de su muerte, ya que se arremolinaron miles de recuerdos de lo que representó para ella su papá “El Tocayo” y es cuando la nostalgia aflora y las quimeras de amor se vuelven incontrolables y las lágrimas corren por sus mejillas de una madre buena, de una hija abnegada. 

No solo fue ella fueron sus hijos que orgullosos despidieron a su padre y no controlaron sus sollozos ante la partida de su padre sino que más bien afloraron de una manera natural pero también agradecidos de que Dios se los haya prestado por tanto tiempo y ahí estuvo el pueblo villanuevero en masa, dándole el ultimo adiós con victores y cantos y expresiones de cariño como la de mi profesor de primaria José Lucas Daza Peña, la del periodista Edinson de la Hoz Vizcaíno, entre tantos personajes que le dieron el ultimo adiós al último barbero de Villanueva en la mítica Tarima Escolástico Romero. Adiós “Toca”, adiós a mi gran peluquero de mi juventud. Ahora descansa en paz y recibe una morada celestial que te la ganaste con tus buenas acciones y tu amor a Villanueva.
free counter
free counter

Analytic